De repente se abre el universo.
Las células despiertan y configuran
las puertas a lo que está más allá.
El espectador que es escenario y tribunal,
contempla el espectáculo de células.
No se olvida lo que vivió en otro acto.
Tal vez, sólo sea el último de los actos.
Tal vez, sólo sea el primero, y tan sólo
imaginó un acto anterior.
Tal vez, sólo sea una parte de Aquél acto,
repetido y que engaña con un destino.
Quizás sólo queda un acto,
sin espectador ni tribuna.
Un acto sin palabras, y lleno de paisajes.
Un acto que absorbió al espectador
y al escenario que lo contemplaba.
Como el título lo indica es una recopilación de momentos, hechos, palabras, etc. de una vida, de una filosofía. No son grandes hitos ni verdades del mundo, es una vida mostrada por palabras. Es un espacio de libre pensamiento y de pensamientos libres del autor. Que tratan de recordar eso llamado presente que solo se tiene en los recuerdos y en lo que hacemos con el futuro para que sea un recuerdo.
miércoles, 18 de julio de 2012
A AQUÉL QUE FUE ACTOR
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